– La vuelta a la cortosfera internacional en 84 líneas

Por Alberto Padrón

La 14ta. Muestra Joven ICAIC ofrece la posibilidad de evaluar el estado del cortometraje en diversas latitudes del mundo, pues ostenta un programa con obras procedentes de numerosos países: República Dominicana, Bolivia, Perú, Venezuela, México, Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Reino Unido, Noruega, Suecia, Finlandia y Australia. Este programa consta de los siguientes apartados: Somos Caribe, San Rafael en Corto, Cine Nórdico y Clermont-Ferrand, dividido en dos secciones. En cada uno de ellos, el espectador podrá asistir a variadas propuestas temáticas, discursivas o estéticas, ya sean de interés local o universal, sociológico o artístico. Sin embargo, los filmes más relevantes pertenecen a la muestra nórdica y a la sección Labo de Clermont-Ferrand, el festival de cortometrajes más importante del planeta.

Los cortos de Somos Caribe provienen del Festival de Cine Global Dominicano. Estos filmes, estructurados según los cánones de la narrativa clásica, abordan problemáticas comunes a nuestros países: miseria, marginalidad, drogadicción, emigración, enajenación, falta de reconocimiento, olvido… Todos estos temas se presuponen, de modo que trazan una cartografía antropológica de la región. En este sentido, Picture element (Jorge Guzmán, 2014) constituye un corto excepcional, puesto que discursa sobre el fetichismo fotográfico.

Los filmes del cine nórdico reflejan un dominio riguroso de los códigos tradicionales del lenguaje cinematográfico. En particular, destacan por su precisión, austeridad y transparencia gramatical. Los cortometrajes Glenn, the Great Runner (Anna Erlandsson, 2014); Home from Christmas(Frank Mosvold, 2000);The Danish Poet(Torill Kove, 2006) y Little children, big words(Lisa James-Larsson, 2010) enfocan su trama en las relaciones de pareja y, especialmente, en el rol básico que juega en ellas la mujer. Little children… es una pieza magistral que gira alrededor de una clase. En medio del aula, la maestra y sus pupilos están sentados en círculo. «La siguiente cosa en el círculo, ¿qué es?», pregunta la maestra. «Un casco», responde una niña. «¿Y quiénes necesitan un casco cuando trabajan?», «¡Un trabajador de la construcción!», responde otra niña. Entonces, los niños formulan la pregunta más difícil de responder para la maestra. Ante este hecho intempestivo, quien se ve inevitablemente en el centro del círculo es ella. Por último, simplemente geniales son también las comedias Perkele (Arto Tuohimaa, 2004) y Sometimes it hurts(Geir Henning, 2006).

La sección Labo de Clermont-Ferrand exhibe los cortos que despliegan las mayores aventuras creativas. Algunos de ellos conjugan materiales, técnicas y códigos de expresión del videoclip, la instalación, el performance, el videoarte y el net art. Este es el caso de Solipsist (Andrew Huang, 2012), cortometraje realizado por el autor de Mutual Core, videoclip de la islandesa Björk.

Dos filmes galos destacan la cuestión del otro antropológico –The Devil (Jean-Gabriel Périot, 2012) y Habana(Édouard Salier, 2014)– temática nada fortuita, puesto que Francia fue el país que consolidó la tradición del discurso sobre el otro durante el siglo XX.

En tal sentido, un motivo suficiente para mencionar The Devil son las dos brutales agresiones perpetradas por policías blancos a jóvenes negros en EEUU, durante el mes de marzo último. Al nivel de la historia, The Devil reseña la evolución del movimiento por los derechos civiles, protagonizado por el pueblo negro estadounidense en los años 50 y 60. En tanto, al nivel del discurso, se estructura como un videoclip durante su primera mitad, sobre la base de imágenes de archivo. Estos rasgos lo convierten en una paráfrasis del documental Now (Santiago Álvarez, 1965).

Por su parte, Habanase desarrolla en una ciudad asolada y residual, invadida por un misterioso ejército foráneo, pero también por unos visitantes que reflejan con su cámara los más sórdidos aspectos de nuestra realidad. Por medio de sofisticados efectos especiales, nuestra capital se modela como una ciudad plagada de enormes y dantescas estructuras urbanísticas. En ella, el otro cultural es captado, manipulado y representado por el sujeto europeo como un exótico objeto de laboratorio. Para conseguir este objetivo, Habana articula su discurso entre dos polos cinematográficos: la crudeza documental y la parafernalia ficcional.

Por último, un filme que también merece destacarse es Montaña en sombra (Lois Patiño, 2013), documental que aborda la relación entre el hombre y la inmensidad. Este filme refleja, a través de la lejanía, la actividad de unos esquiadores en una gran montaña nevada. Lubitsh sentenció: «quien sabe filmar montañas, sabe filmar a los hombres». Patiño ha sabido hacerlo en la medida en que ha revelado el “rostro” de la montaña.

Solo queda, pues, invitarlos a entrar a la sala, donde cada corto será un vehículo para conducirnos en esta vuelta a la cortosfera internacional durante 5 días.

Tomado de: Bisiesto, No. 1.

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